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¿CÓMO FUNCIONA NUESTRO CEREBRO CUANDO PERCIBIMOS UN ESTIMULO VISUAL?

¿CÓMO FUNCIONA NUESTRO CEREBRO CUANDO PERCIBIMOS UN ESTIMULO VISUAL?

Cuando hay una nueva experiencia las células nerviosas están haciendo continuamente conexiones nuevas. El cerebro puede ser moldeado por las experiencias, cuando repetimos construimos asambleas nerviosas. A medida que nuestros cerebros se adiestran, las tareas van siendo más fáciles y automáticas, es  por ello que en terapia visual realizamos ejercicios sencillos en los que el paciente poco a poco va subiendo niveles hasta conseguir una automatización de la habilidad trabajada.

 

Una vez que las neuronas de la corteza dominan una habilidad, la zona del cerebro responsable disminuye de nuevo su tamaño, a medida que la tarea va siendo más automática el centro de control vuelve a su tamaño original y libera neuronas para aprender otras cosas.

 

Cuando las complejas áreas motrices se vuelven rutinarias el cerebro las empuja a áreas subcorticales donde residen como programas más automáticos, quedan fijadas materialmente.

En los ataques cerebrales mueren muchas neuronas y se cortan muchas conexiones, las neuronas que no han sufrido se hacen cargo de su función. La reconexión es posible a lo largo de la vida, por este motivo podemos mejorar nuestra visión toda la vida ya que tenemos la capacidad de aprender a cualquier edad.

Las primeras semanas y meses tras la concepción se crean 250.000 neuroblastos o células nerviosas primitivas cada minuto. Tras este periodo, las células se diferencian para realizar distintas funciones. A falta de una estimulación adecuada, una célula cerebral morirá pero si se alimenta con experiencias enriquecidas brotarán nuevas ramas y conexiones en sus sinapsis neuronales. Cuantas más veces se utilice una determinada conexión más fuerte será esta ruta.

Este es un motivo importante por el cual los bebés deben estar en el suelo y explorar el mundo que les rodea, gateando, calculando distancias, probando diferentes sabores y oliendo diferentes olores, adoptando diferentes posturas que le permitirán en un futuro andar de forma erguida y con un mayor equilibrio. La estructura del cerebro se convierte en la información que recibe y la manera en que perciba esa información determinará su futuro.

 

Los impulsos nerviosos que reflejan fragmentos de imágenes, movimientos y longitudes de onda se envían a los centros de la memoria visual del cerebro que contienen patrones de imágenes almacenados permanentemente, si la imagen fragmentada de la fóvea casa con un patrón almacenado se reconoce el objeto. ¡Completamos la información visual a cada momento!

Un estudio de 1996 mostró que cuando los ciegos leen los puntos en relieve del Braille se encienden áreas cerebrales que se encargan del tacto y la corteza visual. Un estudio posterior en 1997 mostró que la corteza visual de los ciegos potencia realmente su sentido del tacto, cuando se bloquea temporalmente el funcionamiento de la corteza visual, tenían dificultades en la lectura del Braille y notaban puntos en páginas completamente lisas. Investigaciones han demostrado que la zona del cerebro dedicada a controlar el movimiento de los dedos de la mano izquierda es mucho mayor en los violinistas. La práctica hace un cerebro nuevo ¿Interesante, verdad?

Los cerebros de los niños de 3 a 10 años consumen el doble de glucosa y nutrientes de la sangre, puede que aquí resida la respuesta de por qué hay personas muy hambrientas cuando estudian y es que cuando hay un verdadero aprendizaje la glucosa se consume.

En los adultos al hacer ejercicios aumenta la glucosa en el cerebro y esto hace que aumenten las conexiones neuronales. De aquí la importancia del ejercicio físico durante el aprendizaje o por qué muchas personas retienen mejor la información cuando andan, corren o se mueven en definitiva.

Siempre tenemos la capacidad de remodelar nuestro cerebro.

Fuente: EL CEREBRO: MANUAL DE INSTRUCCIONES, JOHN J. RATEY

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